Una nueva línea de investigación se estaría abriendo para aclarar los repentinos fallos que han presentado algunos modelos de la casa Toyota, cuya causa serían los rayos cósmicos.

Toyota Avalon 2008

Lo que comenzó a ser un rumor con tintes de locura y extravagancia hace unos días, ahora comienza a cobrar peso y credibilidad entre los medios informativos y -lo que es más importante-entre los expertos en electrónica. El fallo que estaría provocando las repentinas aceleraciones de algunos modelos de la casa Toyota, no se deberían a un defecto de fabricación ni de software, sino que sería provocado por el efecto de los rayos cosmicos en los sistemas electrónicos de los autos.

Si bien en una primera lectura puede parecer hasta una tomadura de pelo, es una realidad y un problema bastante común en la industria aeroespacial, ya que está más que comprobado que los rayos cósmicos y sus radiofrecuencias asociadas provocan alteraciones en los sistemas de aviones y naves espaciales, motivo por el cual los fabricantes (al diseñar sus circuitos) tienen que tener en mente estas constantes de radiación que llegan a la tierra, de modo que sus circuitos cuenten con un sistema de revisión triple ante esta dificultad para así superarla.

Lo curioso en el caso de los autos, es que este tipo de problemas resulta frecuente al estar en altura y no al nivel del suelo, aunque aún así afecta a los mismos componentes electronicos, séan estos memorias, microprecosadores, circuitos, entre otros, los que deberían de estar previamente testeados para superar el impedimento de la radiación. En la actualidad ha aumentado muchísimo la utilización de computadores y componentes electrónicos en la industria del motor, siendo Toyota una marca que se ha caracterizado por su liderazgo en el área, por lo que se extraña falle en ello.

El otro factor que estaría provocando este tipo de incidencias es el escaso voltaje que necesitan estas unidades electrónicas para controlar las funciones del auto, razón por la que al tratarse de corrientes eléctricas muy bajas, éstas serían susceptibles de verse afectadas por la radiación de los rayos cósmicos, provocando fallos repentinos en el funcionamiento del coche y en la respuesta a las exigencias del conductor.

Esta hipótesis incluso ha sido comenzada a investigar seriamente por las autoridades de la Agencia Federal encargada de la seguridad de los vehículos, la NHTSA, quien recibió en febrero pasado un correo electrónico de un “científico anónimo” en el que informaba y documentaba a los expertos sobre este particular, indicando –además- que posiblemente debido a su diseño, los componentes electrónicos de Toyota serían más vulnerables a los efectos de la radiación.

Parece ser que la teoría expuesta no sería tan extravagante si pensamos que la NHTSA, al parecer, ya estaría investigando al respecto. Habrá que construir coches a prueba de radicación a partir de ahora entonces y será otro de los elementos que habrá que tener en cuenta a la hora de decidir nuestro próximo auto.

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